lunes, 21 de marzo de 2016

jueves, 17 de marzo de 2016

Creativo según Meryss

Para Mery lo más importante para despertar la creatividad es tener los ojos bien abiertos.



lunes, 14 de marzo de 2016

Creativo según Victoria

Para mi amiga Victoria la creatividad es un proceso de búsqueda constante, es percibir nuestro derredor para construir algo nuevo.


viernes, 11 de marzo de 2016

Creativo según Cecilia

Hacé unos meses escribí una entrada sobre qué significaba ser creativo.

Le pedí a algunos amigos que me contaran de qué se trataba para ellos la creatividad.

 Estas son algunas de las frases que me regaló Cecilia.


lunes, 15 de febrero de 2016

Montevideo es Carnaval

Me gusta buscar en la etimología de las palabras su sentido original. Carnaval es una palabra derivada del latín carne levare y significa quitar la carne. Aunque más certero suena su sinónimo Carnestolenda del latín caro (carne) tollendus (que se ha de quitar) ya que son los tres días previos al Miércoles de Ceniza  que, para la religión católica, da inicio a la Cuaresma: un tiempo de recogimiento y ayuno en memoria de los cuarenta días que Jesús ayunó en el desierto y que culminan el domingo de Pascua.

Es un ritual de liberación en el que el pueblo se permite festejar y cuestionar las instituciones de poder. Antes de que se les quite la carne, antes que todo vuelva a ser como siempre ha sido, antes que el ciclo de la civilización vuelva a comenzar, quedan en un espacio sin tiempo los días paganos del carnaval.

Y qué mejor que una ciudad sin tiempo para celebrarlo. El ritmo de Montevideo, Capital Iberoamericana del Carnaval,  es el de una pausa dulce. Una urbe sin ansiedades que da una bocanada de alivio al trajín cotidiano. Será por eso que su carnaval es el más largo del mundo: un encuentro eterno entre los hermanos, las culturas y las voces populares.


Vista de Montevideo desde la Torre de la Intendencia.

Son días de autenticidad, que entre atuendos coloridos y burlas a lo establecido encuentran sitio donde convertir las penas en alegrías contagiando el brillo en las miradas. Desde el desfile inaugural el último jueves de enero en la avenida 18 de Julio hasta el cierre del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas en el Teatro de Verano a fines de febrero, la ciudad se viste de murgas, parodistas, humoristas, revistas y comparsas de negros y lubolos por los tablados barriales. El carnaval vende más entradas que cualquier otro espectáculo en todo el año, incluyendo el fútbol.


Público en el Tablado del Museo del Carnaval 
www.museodelcarnaval.org

Pero quizás lo más trascendente de este festejo sea su carácter intercultural. Tradiciones europeas, africanas y criollas conviven, se interpelan y enriquecen conformando una tradición única en el mundo, constituyendo parte indispensable de la identidad nacional. La Murga y el Candombe (declarado patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO) son parte de las manifestaciones culturales más importantes del Uruguay. Ambos ritmos encuentran sus raíces del otro lado del océano.


Murga Don Timoteo
www.facebook.com/Murga-DON-Timoteo/

La murga se originó en el Carnaval de Cádiz, en España. En 1906 un grupo de actores y cantantes andaluces llamado “La Gaditana” llegó a Uruguay para presentar una obra de teatro dirigida por Diego Muñoz. Tras el fracaso de la misma, y sin dinero para regresar al viejo continente, los integrantes de la compañía salieron por las calles de Montevideo cantando coplas de las murgas de Cádiz que resultaron un éxito entre los públicos callejeros. Desde ese entonces hasta hoy, la murga conformará parte indiscutible del patrimonio cultural uruguayo.
Se trata de una manifestación dramático-musical polifónica. Está integrada por 13 cantantes, un director, y la batería de murga compuesta por un bombo, un platillo y un redoblante. Hasta hace poco tiempo el coro era integrado sólo por hombres, aunque en la actualidad son varias las murgas en las que participan voces femeninas. La actuación se estructura en tres partes: la presentación, el cuplé y la retirada. A diferencia de otras murgas, la uruguaya no está pensada para desfilar sino para desarrollarse sobre un escenario. Su repertorio gira en torno a las sátiras políticas, la ridiculización de modas y costumbres, el fútbol y los avatares de la vida cotidiana, como así también el mismo carnaval, sus personajes y su carácter cíclico.  La caracteriza el uso de la contrafacta, es decir, la utilización de una melodía popular a la cual se le crea un texto diferente al original, usualmente de tono picaresco.
Los directores de frac, levita y zapatillas marcan, al ritmo de la “marcha camión”, el son al resto de los integrantes. Con la cara pintada, vistosos trajes y una gestualidad sin comparación, los murgueros parodian la vida, enalteciendo lo cotidiano. Son esos personajes de ensueño en los que logramos al mismo tiempo reconocernos y extrañarnos.


Murga Cayó la Cabra
www.facebook.com/cayolacabrafan/

El candombe, por su parte, tuvo sus raíces dentro de las comunidades de esclavos africanos llegados al Uruguay en la época de la colonia como principal medio de comunicación, danza y religión. Se desarrolló en Montevideo, principalmente en los barrios cercanos al puerto (Barrio Sur y Palermo) durante el S XIX entre las calles y los conventillos. Es un ritmo propiamente rioplatense que junto con el tango y la milonga forman una triada inseparable.
Hoy en día el candombe uruguayo se toca con tres tambores (chico, repique y piano) que se acompañan danzando con los pies pegados al suelo deslizándose en pasos cortos. El primer jueves y viernes de febrero se realiza el Desfile de Llamadas, en el que 40 comparsas de negros y lubolos transitan a lo largo de la Calle Isla de Flores llevando con ellos banderas y estandartes, lunas, estrellas y medialunas que hacen referencia al Islam (religión principal de los esclavos africanos antes de ser traídos a estas tierras). Al cuerpo de baile le sigue el gramillero, el integrante más viejo de la comparsa, representando al brujo o curandero de las antiguas tribus. La vedette, los escoberos y las mamás viejas dejan en la retaguardia a los tamborileros, quienes marcan el pulso del desfile. El candombe sigue siendo un instrumento de resistencia entre las clases populares, un impulso de vida, un camino a través del cual atravesar las dificultades socioculturales, recuperando la alegría a través de la música y la danza.


Niño y su tamboril en Ciudad Vieja

Este año tuve la oportunidad de vivir por segunda vez el carnaval, y debo admitir que me es difícil hacer justicia a mis sentimientos utilizando solo la palabra. Una noche en el tablado es sumergirse en un mundo tan real como fantástico. Es la emoción que recorre cada poro de la piel erizada ante el estrépito del glorioso cantar de los murgueros que llena todos los silencios y nos deja sin aliento. Es una fiesta popular por excelencia, expresión de la auténtica   historia e identidad de una nación que,  como escuche decir, es tan pequeña en territorio y población que sorprende hasta dónde es capaz de llegar a fuerza de su gran corazón.


Murga Cayó la Cabra


“Porque a la luz de un farol, amarilla
o en una noche de luna plateada
con la guitarra más pobre y sencilla
se oyen historias jamás contadas
Todos tenemos un cuento, para reír y llorar
somos payasos que el viento trajo a la orilla del mar”

Fragmento de “Gente Común” - Agarrate Catalina.

miércoles, 20 de enero de 2016

Volver distinto

Resulta inquietante cómo algunas palabras quedan resonando en el archivo de nuestra memoria y de repente, sin previo aviso, resurgen un día cualquiera ante un momento que las recupera para al fin comprenderlas. Eso fue lo que me sucedió algunos días atrás al reencontrarme con el río que había conocido siendo aún una niña. Sentada frente a su orilla, viéndolo peinar los sauces, vino a mí la frase de Heráclito que alguna vez había escuchado en clase de filosofía:
"Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos."


Río Atuel- San Rafael- Mendoza


Y así era, el río y yo conservábamos los mismos nombres, y sin embargo, él se veía más pequeño y lento. Yo más grande y liviana. Teníamos una historia juntos, aunque ahora comenzaba a dudar si se trataba de ese mismo río e incluso si se trataba de mí misma.


La histología ha demostrado que las células de nuestro cuerpo se reemplazan cada menos de siete años, incluso aquellas que no lo hacen por completo, como las neuronas, reemplazan sus componentes esenciales en un lapso de tiempo similar. Entonces, aquello a lo que llamo mi cuerpo, en realidad se ha transformado por completo  cuatro veces en lo que va de mi vida. Mi mente sabía que ya había estado en ese lugar, y sin embargo todo se presentaba nuevo ante mis ojos. Y es que no sólo mi parte física se había regenerado. Sentí que algo en mí había aprendido por fin a ver.


Muchas veces hablamos de la importancia de cumplir con nuestra misión en la vida, una tarea que venimos a realizar para colaborar con el plan del universo. Al elegir emprender ciertos caminos no solo decidimos sobre nuestro destino sino que también modificamos nuestro alrededor, y lo que hacemos o dejamos de hacer tiene consecuencias en el conjunto del Ser.
Hace más de ciento treinta años la decisión de dos hombres venidos de tierras lejanas transformaría para siempre un desierto en tierra fértil. Julio Gerónimo Balloffet emigró de Francia a la Argentina a mediados del SXIX. Había estudiado agrimensura en la ciudad de Lyon y al llegar al nuevo continente fue el encargado de la reconstrucción de la ciudad de Mendoza luego del terremoto de 1861. Tras realizar las obras, se radicó en el sur de la provincia, territorio poco poblado por los inmigrantes, donde los malones y las condiciones del suelo se presentaban como un desafío para los colonos europeos.
En un viaje de regreso a su país natal, convenció a su compatriota Rodolfo Iselin de comprar parte de sus tierras, donde se dedicaría a llevar adelante un sueño: fomentar la vitivinicultura a través del desarrollo de canales de riego y la introducción de varietales franceses como el malbec, el verdot y el semillón. El ímpetu de Rodolfo lo llevó a fundar la colonia francesa en el territorio, interviniendo en la llegada del ferrocarril a la zona  y colaborando con la construcción de los organismos públicos y con el trazado del pueblo que se convertiría en lo que hoy conocemos como la ciudad de San Rafael. Tras la muerte de su hija Juanita a causa de fiebre tifoidea, se divorció de su esposa y vendió su bodega “La abeja” junto con todas sus posesiones. Regresó a Francia, donde contrajo matrimonio con una mujer muchos años menor. Tiempo después quiso volver, pero los habitantes del pueblo rechazaron su nueva familia y las habladurías de la alta sociedad lo hicieron abandonar para siempre la ciudad a la que había dado vida. El hombre que había desafiado los límites de la naturaleza llevando humedad a lo estéril ya no pertenecía a allí. Ni él ni la tierra eran los mismos. Como el vino esperando madurar en la barrica, ya no pudo volver a ser lo que había sido. Tampoco fue capaz de comprender el alcance que tendría en el futuro su sueño primigenio.




Bodega "La abeja" en la actualidad.

Hoy en día San Rafael es la segunda ciudad más importante de su provincia y recibe más de 500.000 visitantes por año. La producción de vino junto con el turismo son las principales actividades económicas y el nombre de Rodolfo Iselin resuena a lo largo de toda su extensión.


Plaza San Martín- San Rafael


Volver al Atuel me permitió re-descubrir su historia. Allí había visto por vez primera las estrellas al pie de la montaña, y al buscarlas nuevamente las encontré aún más brillantes suspendidas en el firmamento. Supe mientras las observaba que nuestras acciones en la vida por más pequeñas que parezcan, así como el aleteo de una mariposa, pueden ser capaces de cambiar el mundo.

Cañón del Atuel- Valle Grande- San Rafael

lunes, 4 de enero de 2016

Tradición que huele a barrio



Como sabemos los que la habitamos, La Plata es un pueblo grande. A pesar de sus edificios y su ritmo urbano, basta caminar unas pocas cuadras fuera del centro para encontrarse con casas de techos bajos y patios verdes. Para vivir “el barrio”. Ese barrio donde los vecinos se saludan y el almacén sabe sus historias. Donde los más grandes toman mate en la vereda y los más chicos encuentran una plaza donde jugar.

Y fue hace medio siglo, durante los festejos de fin de año, donde el barrio platense encontró su forma de celebrarse. En 1956, en la esquina de 10 y 40 nació una de las más reconocidas tradiciones platenses. Luis Tortora, dueño del bar “El Obrero”, fue el primero en realizar un momo de Año Nuevo para homenajear a los jugadores de Defensores de Cambaceres de Ensenada que habían alzado la copa de campeones ese mismo año. 

"Homero y Jaguer" 21 y 37 


El origen de la quema de muñecos para despedir el Año Viejo se remonta a la historia del viejo mundo, de costumbres españolas derivadas de rituales paganos europeos y celtas. Las Saturnales romanas consistían en una celebración realizada en honor a Saturno, dios de la agricultura, llevadas a cabo entre el 17 y 23 de diciembre, a la luz de velas y antorchas para festejar la entrada del Sol en el signo de Capricornio, iniciando el solsticio de invierno. Al mismo tiempo, el emperador Aureliano introdujo en el año 274 el culto al Sol Invicto, o nacimiento de un nuevo período de luz, proveniente de Siria y conmemorado el 25 de diciembre. Posteriormente el cristianismo tomó esta fecha como día de nacimiento de Jesús de Nazaret, y las celebraciones de las costumbres paganas se trasladaron al día de Año Nuevo. 


"El rock de las estrellas" 25 y 40

En nuestro continente son varios los países que han adoptado esta costumbre. Distintas ciudades de México, Ecuador, Perú, Uruguay y Chile suelen realizar quemas de monigotes de cartón o papel para purificar y alejar las malas energías y comenzar regenerados el nuevo año. Sin embargo, la tradición platense se distingue del resto ya que cada barrio de la ciudad elige su propia temática para la realización del momo. El espectro es amplio, desde un personaje de dibujos animados hasta un acontecimiento político, todo contenido es bienvenido.


"UP" 10 y 36



"Breaking Bad" 24 y 41

La diversidad no sólo se ve en la elección de los temas sino también en el modo en que cada barrio se organiza para trabajar. Hay muñecos emblemáticos por su historia, que año a año deslumbran a los vecinos por las dimensiones de las obras, la introducción de efectos de luces, movimiento y sonido. Constituyen verdaderas obras de arte efímero. Hay otros, de tradición joven que buscan formas simples como cajas de fósforos o atados de cigarrillos. Sin embargo todos guardan algo en común: las ganas de reunirse, de hacer que la fiesta perdure, de estar juntos, hacer la calle propia, habitar la vereda y transformar por unos días la ciudad en alegría.


"Furia Intensamente" 11 y 36

Mientras que los adultos se encargan de construir la estructura de alambre y madera, los más chicos piden monedas a los autos que pasan por la calle para poder financiar el costo de engrudo y pintura, y comprar pirotecnia para el show de fuegos artificiales y la quema. Las noches previas suelen ser punto de encuentro para las salidas adolescentes. Hasta último momento el equipo trabaja y deja todo preparado para comenzar una vez más el ritual. El muñeco es la fiesta del barrio, la expresión de la cultura popular. Construye identidad, une a través de las generaciones, crea lazos que perduran en el tiempo.


"Minion" 10 y 38

¿Qué sería de La Plata sin esta tradición tan nuestra, sin hacer la clásica recorrida a los muñecos por la tarde antes de cenar? ¿A dónde iríamos después de brindar si no fuéramos a observar entre aplausos a los soles invictos a quienes les pedimos un próximo año recargado en luz? Despedimos un año y como el ave fénix renacemos de las cenizas para re-comenzar, conociendo quienes somos, sabiendo dónde vamos y construyendo nuevos recuerdos.


 "Los Aristogatos" 19 y 39